Prime 1

Click en la foto. Se agranda. ¡Magia!
Para esta campaña pensamos quince millones setecientos ochenta y seis mil novecientos tres ejemplos. Fue un scouting mental de búsqueda de locaciones, porque se trataba de pensar en lugares vinculados a relaciones casuales (al menos desde el imaginario colectivo). En este caso, la fama que tienen los instructores de tenis, nos permitió proponer el Court como un buen lugar para Courtir. «Cuando la química hace que dos estén del mismo lado de la red, es bueno dejarse llevar. Pero también es bueno cuidarse», algo así quería transmitir esta pieza que forma parte de una campaña en la que disfruté mucho trabajar. ¿Pero por qué no decirlo? también me trae un leve recuerdo de frustración. Estas piezas fueron inscriptas en Cannes. No acuerdo de qué año. Fue hace mucho. Siento como si hubiera sido en 1549. Sí, fue en Cannes 1549. En fin... Lamentablemente sólo quedamos en un short list gracias a un presidente de jurado argentino al que nuestra agencia no le caía especialmente simpática. Esas cosas también pasan en la creatividad publicitaria. Y está bien, por eso yo creo que la frase que dice "la suerte es parte del talento", es cierta. Y también opino que esto no es ni justo ni injusto. Es como son las cosas. Pero más allá de tsunami de influencias, esta campaña me encanta por su metáfora de carteles luminosos al estilo motel ubicados "mágicamente" en sitios que fomentan encuentros cercanos de todo tipo. Además la iluminación. Y el diseño. Todo, qué suerte cuando uno colabora con gente apasionada en lo que hace. La fotógrafa era brillante haciendo su trabajo, en gran parte, eso es lo que hace que le tenga tanto aprecio a estas piezas de las que, un poco colorado, me confieso orgulloso.